miércoles, 23 de enero de 2008

Me entrego ingrávida


Me entrego ingrávida


Me confunden las emociones.
Nuestro juego es riesgoso.
Absurdo el evitarlo o negarlo.
Detenerte... un contrasentido.

Todo sucede más aprisa.
Se escapa el tiempo,
se aceleran las sensaciones.
El vértigo encandila.

Me transportas ,
me entrego ingrávida.
En mi piel, antes inanimada
reptan sensaciones infinitas.

Un gemido, suspendido en mi garganta.
Párpados cerrados, labios cómplices
Mágicamente anticipas mis deseos
Abandonamos lentamente el pudor.

Zigzaguean en mi espalda
tus manos afanosas.
Mis dedos se deslizan en tu nuca
Desfallezco, desfalleces.

Tu sexo... cobra vida.
Mi sexo... se humedece.
Se inquietan...
Se reclaman...


Desnudos... entregados.
En la penumbra:
Se ve... se siente...
se adivina.

Tu miembro enhiesto
penetra en lo más intimo.
Lo recibo en mi ánfora ardiente...
Me ciño sensual a tu cintura.


Besos intensos...profusos...
Suspiros ahogados.
Frases dulces que enloquecen.
Zozobra el resto de lucidez.

Tus dedos delicados,
se deslizan suavemente.
Juegan en mis senos...
...en mi vientre.

Me incorporo a saborearte.
A sorberte.
Libo de tu miel...
...Y te consumo.

martes, 8 de enero de 2008

LA PETITE MORT


«Este es el primer Cuento de Late Chocolate. La primera de una colección de pequeñas historias de mujeres y sexo, un reflejo de lo que piensan, sienten y desean. Sueños o realidades que serán siempre una experiencia diferente.»


... En ocasiones podemos morir, a veces ser otra o por segundos ausentarnos de esta tierra... y seguir, en cuerpo, allí.
He ahí la belleza de la muerte.
He ahí la belleza femenina.



No quedan mas palabras que decir

domingo, 6 de enero de 2008

MUÑECA RUSA



(Joan Manuel Serrat)

Dentro de ella se esconde otra,
que es como ella, pero no es;
y en esa otra se oculta otra,
que esconde otra a su vez.

Una se ve, la otra se adivina,
la otra ya fue, la otra será,
y todas son de mentira
y todas son de verdad.

Ella es la que se mira al espejo
y la que en el espejo se ve.
Es lo que dice su boca
y lo que ocultan sus ojos también.

Son muchas y distintas mujeres
viviendo en una mujer no más.
Uno no puede querer a una
sin querer a las demás.

Ella es como una Matryshka.
Ella es como una muñeca rusa...
Ella es como una muñeca...
Ella es como una...
Ella es como...
Ella es...
Ella.

Y aunque nadie sabe quién es ella,
ni lo que ellos para ella son,
todos cuentan la feria según
como les fue en el frontón.

Que si la oruga o la mariposa,
que si la reina del ajedrez,
que si el infierno o el paraíso,
que si el agua o si la sed.

Cuántos quisieran verla entregada,
como la playa en la bajamar,
con sus secretos a la intemperie
y sus arenas por hollar.

A mí me basta con ser para ella
la misma cosa que siempre fui:
el viejo osito de felpa
que abraza para dormir.

DEGUSTAR LA VIDA

Salir a degustar la vida ... pero de una manera ligada con lo irracional...

No pensar... Como si siguiéramos el llamado repentino de alguien inmaterial. Quizá no una voz, sino... un cúmulo de trinos extraviados... cadencia de sonidos refinados que decretan nuestra fuga inevitable.

Sin equipajes tradicionales ni dinero. Pero llevando con nosotros cantidad de pequeños afectos, recuerdos y experiencias. Menudencias que juntas suelen hacer pesadas nuestras alforjas, pero a las cuales necesitaremos recurrir de tanto en tanto para aferrarnos, como a una cuerda oportuna para evitar que los pies toquen el fondo de un abismo posible.

Salir sin esa preparación previa para los hechos insólitos...
Realizar un crucero azaroso por la vida. Experiencia lúdica, creativa, con esos conceptos opuestos que la hacen riesgosa y atractiva

Salir a beber la brisa. Ir en busca de lugares en el mundo que no hayan sido aún contaminados por manos y mentes profanas que no palpitan a través de sueños, deseos e impulsos casi impúberes que hacen brotar risas contagiosas... Espontáneas .

Desplegar el espíritu. Cerrar los párpados. Planear entre aromas. Aspirar sensaciones. Palpar sentimientos con las palmas extendidas. Hacerse uno con las experiencias vividas.

Sobornar al día y retardar el crepúsculo... no demasiado, sólo lo necesario para guardar en las retinas las últimas imágenes, los giros de la luz y del silencio.

Y luego si... descender desde los márgenes del aire... de las colinas del alma... siguiendo en el cielo las estelas del renacimiento....

Y más serenos, al volver... susurrar en los oídos las palabras que no existían y que encontramos en el firmamento.



MI NOMBRE

La idea es que un nombre nos diferencie de los demás, nos identifique... por eso es propio de cada uno... particular.

El nombre no debe decirse a la ligera ...

Suele suceder que en alguna oportunidad se tiene el temor que al oír el nuestro, éste sea luego usado de una forma que no nos agrade... que nos afecte... y ante este temor solemos decirlo casi en un susurro... como si estuviéramos en penumbras y deseando que nuestro interlocutor este sordo.

El nombre puede venir con un pasado que no es nuestro o parecer que no nos pertenece que no representa quienes somos.
Puede sentirse "grande", “pequeño”…o lejano .

¿Puede mi nombre decir todo lo que soy?

¿Mis amores, mis afectos, mis recreos, ...mi adolescencia, mis sueños y mis metas, mis ideas, mi trabajo, mis alumnos mis maestros, mis libros, mis poemas, mis dibujos, mi música, mi casa, mi cama, mi sexo, mi país, mis bajones, mis miedos, mi sonrisa, mis hoyuelos, el helado, el melón, el pan dulce muy frutado, las dietas, caminar, pensar, pensar, pensar, los deseos de viajar. Serrat, Sabina, Savines, Borges, Pink, Dali, Dolina ,el teatro, el cine, la radio, la "compu", Clarín, vino blanco frutado, ron con pulpa de durazno o agua helada... el alma sentada en una vereda de San Telmo..

Un nombre puede decir poco o puede abarcar mucho... el presente que se esfuma, el pasado... el pasado... y la intriga del futuro.

Mi nombre trata de abarcarlo todo... penetrar en esa línea profunda, infinita, insondable, donde se unen...el mar y el cielo...